«Lo que más me marcó fue que Ani no habla desde un pedestal, sino desde sus heridas sanadas. Sentí que alguien, por fin, ponía en palabras lo que yo no sabía cómo explicar. Me hizo ver que no estoy sola, que lo que siento importa, y que sanar es posible. Como profesional y como mujer, Ani me impactó, me inspiró y me dio técnicas que puedo poner en práctica en cualquier momento. Desde ese taller empecé a tratarme con más amor. No es cualquier experiencia, es un antes y un después.»
Sofía, 23 años